En la primera mitad del siglo XX,
el mundo se vio envuelto en caos e incertidumbre, el ser humano contempló los
eventos más crueles y devastadores como la Primera y Segunda Guerra Mundial, el
erguimiento del totalitarismo nazi, la Guerra Civil Española, entre otros.
Asimismo, el hombre tuvo un frenesí de pensamientos que le ayudaron a
posteriormente tratar de encontrarse a sí mismo y centrarse en su esencia como
ser humano; esto es denominado como existencialismo. Cuando hablamos de
literatura, este año adquiere un significado muy especial, surgieron autores
como Kafka, Joyce, Hemingway, para criticar a la realidad tan amarga que
vivían. “1984” es la última y más impactante obra del escritor británico George
Orwell, quien harto del imperialismo del que hacía ostentación su país, las
guerras que sacudieron la primera mitad del siglo XX y la difusión del
totalitarismo, plasmó un futuro tétrico y regido por un estado absoluto que se
encarga de someter y manipular al hombre.
El
protagonista de esta obra, Winston Smith, un tipo común y corriente, trabajador
del Ministerio de la Verdad, decide rebelarse contra un gobierno totalitario
que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos y castiga a aquellos
que delinquen con el pensamiento. Consciente de las terribles consecuencias que
puede acarrear la heterodoxia, Winston se une a Julia y ambiguamente a la
Hermandad por medio de O'Brien. Winston es atrapado por la Policía del Pensamiento para posteriormente ser llevado al Ministerio del Amor, se ve encadenado en una realidad
en la que el pueblo sometido nunca podrá ser libre, se conforma con ello y termina
traicionando a sus principios, luego a Julia y finalmente llega a amar al Gran
Hermano, lo que significa una derrota en tantos niveles que lo único que queda
del protagonista es una mente lavada que solo espera la muerte. Elementos como
el suspenso, la intriga y las traiciones son fundamentales en el transcurso de
la historia para construir justamente lo que Orwell advertía de su presente y
de un futuro no muy lejano para la sociedad: la deshumanización del hombre.
En
conclusión, "1984" es una obra que llena las expectativas de los lectores, pero ¿por qué una historia con un final
así es tan aplaudida? La respuesta es simple; un tipo normal que sabe que algo dentro de su realidad no está bien, aún así intenta llevar su vida lo mejor posible, cuando por fin
decide rebelarse contra el sistema, desde el principio sabe que será una lucha
en vano, y aunque su vida y muerte no cambiaron nada su mundo, él prefirió
intentarlo.


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